
El presidente de Corea del Sur abrió un debate inesperado al proponer que los tratamientos contra la caída del cabello sean cubiertos por el sistema nacional de salud. Para él, ya no se trata solo de algo estético, sino de una “cuestión de supervivencia”.
Actualmente, según indica Post media, el seguro médico coreano solo cubre la pérdida de cabello cuando está asociada a enfermedades. La calvicie hereditaria queda afuera, porque no pone en riesgo la vida. Lee Jae Myung cuestionó ese criterio y planteó si no es momento de considerar la alopecia como una condición médica.
La propuesta fue celebrada por muchos usuarios en redes sociales. En un país con estándares de belleza muy exigentes, la calvicie tiene un fuerte estigma, sobre todo entre jóvenes. De hecho, el 40% de quienes consultan por caída del pelo tienen entre 20 y 30 años.
Algunos testimonios muestran el impacto emocional. Jóvenes que dicen haber perdido confianza, sentirse menos atractivos o directamente excluidos por no poder “verse bien”. Para ellos, el problema va más allá del espejo.
Pero no todos están de acuerdo. Hay quienes creen que la medida busca sumar votos y que el dinero público debería destinarse a problemas más urgentes, como enfermedades graves, salud mental o el déficit del sistema de salud, que ya atraviesa una fuerte crisis



