
Un siniestro vial ocurrido en una calle clave del barrio porteño de Palermo volvió a poner en foco la convivencia entre peatones y conductores en zonas de alto tránsito: una mujer de 89 años resultó gravemente herida tras ser atropellada por un vehículo conducido por la modelo e influencer Marta Fort, hija del empresario Ricardo Fort, y debió ser trasladada de urgencia a un hospital público.
Fue un momento de mucha tensión; la mujer quedó inconsciente en el asfalto y enseguida los vecinos llamaron al SAME, relataron testigos que presenciaron el episodio y colaboraron hasta la llegada de los servicios de emergencia.
El hecho se registró en la calle Migueletes al 1100, más precisamente a la altura del 1158, entre las avenidas Olleros y Federico Lacroze, una zona de circulación intensa tanto vehicular como peatonal.
Según el parte policial al que tuvo acceso la prensa, el vehículo involucrado fue un BMW conducido por Marta Fort, quien por causas que aún son materia de investigación embistió a dos personas que cruzaban la calzada.
La víctima de mayor gravedad es una mujer de 89 años que, de acuerdo con los primeros informes médicos, sufrió un fuerte traumatismo que le provocó la pérdida de conocimiento en el lugar.
Personal del SAME acudió rápidamente tras recibir el llamado de alerta y decidió su traslado inmediato al Hospital Rivadavia, donde quedó internada para una evaluación más exhaustiva y la realización de estudios de control, dada su edad y el impacto recibido.
En el mismo episodio también resultó herido un hombre de 31 años, quien presentó traumatismos leves. Los médicos lo asistieron en el lugar y, tras constatar que no revestía riesgo vital ni lesiones de consideración, no fue necesario su traslado a un centro de salud.
Fuentes sanitarias señalaron que este tipo de intervenciones rápidas resulta clave para descartar complicaciones posteriores y llevar tranquilidad a las víctimas.
El operativo contó además con la intervención de personal policial de la Comuna 14, que preservó la escena y recabó testimonios de vecinos y ocasionales transeúntes.
De acuerdo con las primeras declaraciones recogidas en el lugar, la mujer de 89 años habría intentado cruzar la calle a mitad de cuadra, una maniobra frecuente en sectores urbanos pero que incrementa el riesgo de accidentes, especialmente en horarios de circulación sostenida.
No obstante, los investigadores remarcaron que aún restan pericias técnicas para determinar con precisión la dinámica del siniestro, incluyendo la velocidad del vehículo, la visibilidad en el momento del impacto y el cumplimiento de las normas de tránsito por parte de todos los involucrados.
En este tipo de causas, el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas suele ser determinante para reconstruir los segundos previos al choque.
La Unidad de Flagrancia Norte, a cargo de la fiscal Amanda Ferteins, tomó intervención en el caso y dispuso que se labren actuaciones bajo la carátula de “lesiones” contra la conductora.
Marta Fort fue notificada de la imputación correspondiente y, una vez cumplidos los pasos procesales de rigor, se retiró del lugar.
Desde el entorno judicial aclararon que la calificación es provisoria y podría modificarse en función de la evolución del estado de salud de la mujer atropellada y de los resultados de las pericias.
El episodio reavivó el debate sobre la seguridad vial en la Ciudad de Buenos Aires, donde los siniestros de tránsito continúan siendo una de las principales causas de lesiones graves en adultos mayores.
Estadísticas oficiales indican que los peatones mayores de 65 años conforman uno de los grupos más vulnerables, debido a la menor capacidad de reacción y a la fragilidad física frente a impactos de vehículos, aun a velocidades moderadas.
Vecinos de la zona señalaron que Migueletes es una calle con tránsito constante y reclamaron mayores medidas de prevención, como señalización reforzada, reductores de velocidad y campañas de concientización tanto para conductores como para peatones.
“No es la primera vez que pasa algo así acá”, comentó un comerciante del barrio, quien sostuvo que la falta de cruces claramente demarcados incentiva maniobras riesgosas.
Mientras tanto, la investigación judicial continúa su curso con el objetivo de establecer responsabilidades y esclarecer cada detalle del hecho.
Las próximas horas serán clave para conocer la evolución clínica de la mujer internada y para definir los pasos procesales a seguir en la causa.
El accidente dejó al descubierto, una vez más, la fragilidad del peatón frente al tránsito urbano y la necesidad de extremar cuidados en calles porteñas de alta circulación.
A la espera de los avances judiciales y médicos, el caso vuelve a interpelar a la ciudad sobre cómo prevenir hechos que, en cuestión de segundos, pueden cambiar una vida para siempre.



