
En 1959, Volkswagen sorprendió al público con un accesorio tan insólito como innovador para el Volkswagen Beetle: la Hertella Auto Kaffeemachine, una cafetera diseñada para instalarse directamente en el tablero del vehículo.
El dispositivo se conectaba al encendedor de cigarrillos y calentaba el agua para preparar café en el momento. Incluso las tazas estaban pensadas para el movimiento del auto: contaban con bases magnéticas para evitar que se volcaran durante el viaje.
Hoy en día, este accesorio es extremadamente raro y se considera una auténtica pieza de colección. Una muestra de cómo, incluso hace más de medio siglo, ya se soñaba con combinar conducción y comodidad… hasta el punto de disfrutar un café recién hecho mientras se manejaba.


