
La iglesia le pidió a senadores y diputados que no modifique la Ley de Glaciares
La Comisión Episcopal de Pastoral Social publicó una carta abierta dirigida a diputados y senadores nacionales ante la posibilidad de modificar la Ley de Glaciares.
El organismo definió la normativa como un “hito fundamental” para proteger reservas estratégicas de agua dulce y describió a los glaciares como verdaderas “catedrales de agua”. Señaló que no son simples recursos económicos, sino fuentes de agua y de vida, reguladores del clima y del ciclo hídrico que sostienen poblaciones, actividades productivas y biodiversidad en el país.
En el documento, la Iglesia llamó a “anteponer el bien común a los intereses particulares” y recordó que la ley vigente establece un piso mínimo de protección ambiental que no debe relativizarse en favor de intereses sectoriales o de corto plazo.
Entre los puntos centrales, solicitaron:
mantener y fortalecer los presupuestos mínimos de protección,
escuchar a científicos y comunidades locales,
respetar el Convenio 169 de la OIT y el Acuerdo de Escazú en cualquier debate legislativo.
La carta remarca además que el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, y advierte que cualquier afectación impacta primero en los sectores más vulnerables y en comunidades originarias.
En un escenario que describen como de “Bancarrota Global del Agua”, la Comisión apeló a la responsabilidad histórica de los legisladores y pidió actuar con solidaridad intergeneracional, priorizando el futuro de las próximas generaciones.



