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El Teatro San Martín expande su obra al cine con la película Ricardo III

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La historia de un clásico del teatro universal volvió a encontrar un nuevo escenario, esta vez en la pantalla grande.

La verdadera historia de Ricardo III, la película, la adaptación cinematográfica de la impactante puesta teatral dirigida por Calixto Bieito y protagonizada por Joaquín Furriel, tuvo su estreno mundial en el 29° Festival de Málaga.

La proyección marcó el primer encuentro del público internacional con un proyecto que nació en el escenario del Teatro San Martín y que ahora busca ampliar su alcance con una propuesta audiovisual que fusiona teatro y cine.

“¿Cómo traer a una sala de cine una experiencia teatral?”, planteó Joaquín Furriel durante la presentación en Málaga.

El actor, que interpreta al ambicioso y perturbador monarca de Shakespeare, explicó que la película es “un híbrido en el buen sentido”, una experiencia que intenta conservar la intensidad del escenario mientras aprovecha las posibilidades narrativas del lenguaje cinematográfico.

La película fue presentada el domingo 9 en el Auditorio Christine Ruiz-Picasso, uno de los espacios centrales del festival español.

Allí estuvieron presentes Furriel y la ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Gabriela Ricardes, quienes acompañaron el estreno internacional de la obra.

El proyecto, además, ya tiene confirmado su desembarco en la Argentina: se podrá ver por primera vez en el país durante la próxima edición del BAFICI, el tradicional festival de cine independiente de Buenos Aires que se realizará entre el 15 y el 26 de abril.

La adaptación cinematográfica está dirigida por Marcelo Piñeyro, reconocido por su trayectoria en el cine argentino, y se basa en la puesta escénica que se estrenó en 2025 en la sala Martín Coronado del Teatro San Martín.

Aquella producción teatral había generado una fuerte repercusión en la escena porteña por la potencia estética de la dirección de Calixto Bieito y por el intenso trabajo actoral encabezado por Furriel.

La propuesta cinematográfica no se limita a registrar la obra teatral: busca reinterpretarla desde la mirada del cine.

Para lograrlo, se utilizó un complejo dispositivo de varias cámaras y un equipo técnico especializado que permitió capturar la puesta desde distintos ángulos y perspectivas.

De esta manera, la película introduce primeros planos, detalles y nuevas formas de observación que el espectador teatral no necesariamente percibe desde la platea.

Las imágenes que componen el film fueron registradas en 2025 durante tres funciones diferentes realizadas en el Teatro San Martín.

Una de ellas se llevó a cabo con público en plena temporada teatral, otra con invitados especiales y una tercera sin audiencia.

Esta estrategia permitió filmar la obra con distintas dinámicas de cámara y generar una versión audiovisual que combina la energía de la función en vivo con una mirada más cinematográfica sobre la puesta.

El elenco que acompaña a Furriel reúne a varias figuras destacadas de la escena argentina. Entre ellos se encuentran Belén Blanco, María Figueras, Luis Ziembrowski, Luciano Suardi, Ingrid Pelicori, Marcos Montes, Iván Moschner, Luis Herrera y Silvina Sabater.

Todos forman parte de una adaptación que se apoya en un trabajo coral y en una estética marcada por la intensidad dramática que caracteriza a las lecturas contemporáneas de Shakespeare.

Detrás del proyecto también existe una estrategia cultural más amplia. La producción se inscribe en una iniciativa impulsada por el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires que busca expandir las producciones teatrales hacia el terreno audiovisual.

La idea es que los grandes espectáculos escénicos puedan transformarse en contenidos cinematográficos capaces de circular en festivales y plataformas, ampliando así su alcance más allá de las salas teatrales.

La iniciativa había sido anunciada públicamente en noviembre de 2025, durante una presentación en Nueva York realizada en el marco de los International Emmy Awards.

En ese contexto se confirmó que el Teatro San Martín comenzaría a producir versiones audiovisuales de algunas de sus obras más relevantes, entre ellas Ricardo III y también Cyrano.

La apuesta forma parte de una política cultural que busca consolidar a Buenos Aires como un polo de producción audiovisual en la región.

Durante la presentación en Málaga, Gabriela Ricardes remarcó el valor simbólico del proyecto. Según señaló, la película representa una síntesis entre arte, industria cultural y proyección internacional.

La ministra destacó además el aporte de Marcelo Piñeyro al trasladar al cine la mirada escénica de Calixto Bieito sobre Shakespeare, una reinterpretación que propone una lectura contemporánea del clásico y que pone en primer plano los mecanismos del poder, la ambición y la manipulación política.

El estreno también fue acompañado por un reconocimiento al cine argentino dentro del festival. El director del evento, Juan Antonio Vigar, subrayó la importancia de proyectos que exploran el cruce entre distintos lenguajes artísticos y reafirmó el compromiso del encuentro con la producción cinematográfica del país.

Frente a la delegación argentina, destacó el talento creativo que caracteriza al cine nacional y celebró la presencia de esta adaptación en la programación.

En ese contexto, La verdadera historia de Ricardo III, la película aparece como una experiencia singular dentro del panorama audiovisual reciente.

No se trata simplemente de una filmación teatral ni de una adaptación convencional, sino de una propuesta que intenta preservar la esencia de la escena mientras explora nuevas formas narrativas propias del cine.

Con su estreno internacional en Málaga y su próxima llegada a las pantallas argentinas durante el BAFICI, la película abre una nueva etapa para una obra que ya había dejado su marca en el teatro porteño.

El proyecto refleja un intento concreto de expandir los límites entre disciplinas artísticas y demuestra que los clásicos de Shakespeare siguen encontrando nuevas formas de resonar en el presente.