
El libro “Padre”, escrito por el vaticanista Salvatore Cernuzio, se presenta como un testimonio íntimo y revelador sobre la figura de Jorge Mario Bergoglio, alejándose de los protocolos oficiales para mostrar su faceta más humana y cercana. A través de una relación que el autor describe como de “padre e hijo”, nacida de una carta y una inesperada llamada telefónica, la obra recopila años de encuentros en Casa Santa Marta, confesiones, risas y reflexiones profundas. Cernuzio logra capturar la esencia de un Papa que, más allá de su investidura, se mantuvo como un pastor sencillo, capaz de conmoverse por el dolor ajeno y de disfrutar de las cosas simples, como un helado o una charla informal.
La narrativa explora los anhelos y preocupaciones que marcaron los últimos tiempos de su pontificado, incluyendo sus deseos de paz en regiones azotadas por la guerra como Ucrania y Gaza, y su constante lucha contra los abusos de poder dentro de la Iglesia.
Asimismo, el libro funciona como un testamento espiritual que destaca la coherencia de un hombre que buscó reducir la distancia entre la institución y los fieles, enseñando con su propia vida el arte del diálogo y la humildad. Es un retrato de quien, siendo el líder de millones, nunca dejó de ser el “padre del pueblo”, priorizando siempre a los últimos y a los olvidados.
El cierre de esta obra y de su vida refleja la sencillez que caracterizó todo su camino, manteniendo hasta el último suspiro la gratitud y la consideración por los demás. Su despedida de este mundo, ocurrida el 21 de abril de 2025 quedó grabada en un gesto de profunda humanidad y cortesía que resume su legado de servicio. Tal como relata Cernuzio, sus últimas palabras fueron el fiel reflejo de su alma:
“Pidió un vaso de agua, lo bebió, le dijo a la enfermera: ‘Gracias, disculpe las molestias’ y luego murió”. © legadofrancisco
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