
El recupero de costos por atención a obras sociales, prepagas y extranjeros vuelve a instalarse en el sistema público porteño, impulsando un ambicioso plan de infraestructura sanitaria con impacto directo en hospitales clave como el Fernández, en Palermo.
La Ciudad de Buenos Aires volvió a cobrar por ciertos servicios de salud y, lejos de ser un ajuste aislado, se convirtió en el motor de una transformación histórica .
“Todo lo que cobramos lo reinvertimos en obras”, aseguró Jorge Macri, durante una recorrida por el Hospital Fernández junto al ministro Fernán Quirós. La frase no es menor: según datos oficiales, ya se recaudaron más de $42.000 millones en lo que va del año.
Lo que está pasando en la red de hospitales públicos porteños no es casualidad, y yo lo veo como un cambio profundo en la lógica del sistema:
Se están ejecutando 151 obras en hospitales y centros de salud.
Hay 30 proyectos en marcha, financiados con el recupero de costos.
Se sumaron 900 nuevas camas hospitalarias.
Incorporaron 5.000 equipos médicos de última generación.
Entre las obras más destacadas aparecen:
- La renovación de consultorios en el Hospital Pirovano.
- El nuevo Centro Regional de Hemoterapia en Parque Chas.
- El Centro de Diagnóstico Porteño 4 en Palermo.
- El CeSAC 51 en Colegiales.
En el caso puntual del Fernández, se están construyendo diez nuevos consultorios y remodelando más de 3.000 metros cuadrados. Yo estuve revisando el impacto de estas obras y claramente apuntan a mejorar tiempos de atención y calidad del servicio.
Además, hay un dato político que no pasa desapercibido: por primera vez, los residentes porteños tienen prioridad en la atención. Según Macri, se terminó con los llamados “tours sanitarios” y ahora esos recursos vuelven al sistema.
Lo recaudado por la atención a pacientes con cobertura o extranjeros no desaparece en la burocracia, sino que vuelve en forma de infraestructura, tecnología y mayor capacidad hospitalaria. Este modelo no solo busca eficiencia económica, sino también redefinir quiénes son los principales beneficiarios del sistema público, poniendo el foco en los vecinos de la Ciudad.


