
Las vacaciones de invierno tendrán un atractivo especial para quienes crecieron con los personajes de Manuel García Ferré y también para las nuevas generaciones que tendrán la oportunidad de descubrirlos en la pantalla grande.
El Museo de Arte Español Enrique Larreta abrirá sus puertas para ofrecer un ciclo de cine pensado para compartir en familia, con proyecciones de clásicos de la animación argentina que siguen vigentes por sus valores, su humor y sus entrañables historias.
La propuesta invita a revivir el inolvidable universo de Hijitus, Larguirucho y Trapito, protagonistas de películas y episodios que marcaron la infancia de millones de argentinos.
El ciclo, coordinado por Valeria Orsi y con el apoyo de la Fundación Williams, busca tender un puente entre generaciones a través de personajes que forman parte del patrimonio cultural y afectivo del país.
Durante el receso escolar, el Museo Larreta ofrecerá una programación especialmente diseñada para chicos, chicas y adultos, combinando funciones en el Microcine y en el Auditorio del espacio cultural ubicado en Juramento 2291.
Todas las actividades estarán incluidas con la entrada al museo y el ingreso será por orden de llegada hasta completar la capacidad disponible.
La iniciativa representa mucho más que una serie de proyecciones cinematográficas. Se trata de un recorrido por parte de la historia de la animación argentina, una producción que durante décadas logró transmitir valores como la solidaridad, la amistad, la honestidad, el esfuerzo y la importancia de hacer el bien.
Esos mensajes, presentes en cada una de las historias creadas por García Ferré, siguen conservando vigencia y continúan conquistando a públicos de todas las edades.
El ciclo comenzará con «Las aventuras de Súper Hijitus», donde el querido personaje que vive junto a su inseparable perro Pichichus vuelve a enfrentarse al malvado Doctor Neurus y a los villanos de Trulalá.
Gracias a su famoso sombrero mágico, Hijitus se transforma en Súper Hijitus para defender a los más débiles y combatir las injusticias con ingenio, valentía y un característico sentido del humor que lo convirtió en uno de los héroes infantiles más populares del país.
Posteriormente llegará el turno de «Trapito», una de las producciones más recordadas del estudio García Ferré. La historia sigue a un noble espantapájaros que salva la vida del pequeño gorrión Salapín, dando origen a una amistad capaz de superar toda clase de obstáculos.
En el recorrido aparecen personajes entrañables como Larguirucho, Espumita y Caballito de Mar, además de antagonistas inolvidables como el pirata Mala Pata y el Pulpo Cruel, conformando una aventura cargada de emoción, humor y enseñanzas.
El cierre del ciclo volverá a poner en escena a Súper Hijitus mediante una selección de episodios televisivos que recuerdan la histórica transformación del personaje al pronunciar la célebre frase: «Sombrero, sombreritus, conviérteme en Súper Hijitus». Una expresión que quedó grabada en la memoria colectiva de varias generaciones y que todavía hoy despierta sonrisas y nostalgia.
Más allá del entretenimiento, el ciclo también pone en valor la enorme influencia que tuvo Manuel García Ferré en el desarrollo de la industria audiovisual y editorial argentina.
Su obra trascendió la televisión para convertirse en un verdadero fenómeno cultural, capaz de acompañar la infancia de millones de personas durante más de cinco décadas.
Nacido en Almería, España, en 1929, García Ferré llegó a la Argentina cuando tenía apenas 17 años. Poco tiempo después inició una carrera que cambiaría para siempre la producción de contenidos infantiles en el país.
Sus primeros trabajos aparecieron en el ámbito publicitario y posteriormente publicó a Pi-Pío en la revista Billiken, dando inicio a una trayectoria que no dejaría de crecer.
Con la creación de Producciones García Ferré impulsó una verdadera revolución editorial y televisiva. Revistas como Anteojito, publicaciones educativas, programas infantiles y largometrajes fueron construyendo un universo propio que logró mantenerse vigente durante décadas.
A esa lista se sumaron personajes inolvidables como Petete, Calculín, Anteojito, Larguirucho, Manuelita e Ico, el caballito valiente, todos convertidos en verdaderos íconos de la cultura popular argentina.
Su aporte artístico fue reconocido con numerosos premios nacionales e internacionales, entre ellos el Martín Fierro, el Konex de Platino, distinciones en festivales de cine realizados en Moscú y Gijón, además del reconocimiento como Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo, su legado más importante continúa siendo el cariño del público y la permanencia de sus personajes en el imaginario colectivo.
En un contexto donde predominan las producciones digitales y los contenidos audiovisuales de consumo inmediato, este ciclo propone recuperar el valor de los clásicos nacionales y acercar a las nuevas generaciones historias que priorizan la imaginación, la creatividad y los vínculos humanos.
La programación del Museo Larreta se transforma así en una excelente oportunidad para compartir tiempo en familia y redescubrir una obra que sigue emocionando con el paso de los años.
Con funciones distribuidas durante las vacaciones de invierno, el ciclo busca convertir cada proyección en un espacio de encuentro entre padres, abuelos, hijos y nietos, reafirmando que los personajes creados por Manuel García Ferré continúan ocupando un lugar privilegiado dentro de la memoria cultural argentina y siguen demostrando que las buenas historias nunca pasan de moda.



