Grace Jamison, una joven de 20 años de Estados Unidos, experimentó una grave pérdida de visión tras contraer queratitis por Acanthamoeba, una rara infección en la córnea relacionada con el contacto con agua mientras usaba lentes de contacto. El problema surgió cuando vivía en la República Dominicana y acostumbraba a ducharse sin quitarse las lentillas.
Los síntomas iniciales que presentó fueron picazón, sequedad, enrojecimiento y una gran sensibilidad a la luz. Su situación se complicó porque al principio recibió un diagnóstico diferente, y la infección continuó empeorando, afectando seriamente sus córneas. Durante algunos meses, perdió casi toda su visión, aunque luego logró recuperar parte de ella en uno de sus ojos.
Cade destacar que, la Acanthamoeba es un microorganismo que se puede encontrar en el agua, la tierra y el polvo. Al entrar en contacto con el ojo, puede causar una infección que es muy dolorosa y difícil de tratar. Los CDC advierten que las personas que utilizan lentes de contacto deben quitárselas antes de ducharse, nadar o usar un jacuzzi.
Después de lo sucedido, Grace empezó a compartir su historia en redes sociales para advertir a otros usuarios. Ella misma mencionó que sabía que no era aconsejable nadar con lentes, pero nunca había considerado que una ducha podría ser igual de riesgosa.



