
El Ministerio de Educación de la Ciudad llevó adelante el primer encuentro de comunicación y oratoria destinado a estudiantes de 3.º y 4.º año de escuelas secundarias, una iniciativa que busca potenciar la expresión personal, la escucha activa y el trabajo en equipo.
La propuesta forma parte del programa «Jóvenes que Lideran» y apunta a brindarles herramientas para participar de manera más activa en sus comunidades educativas.
La actividad estuvo a cargo de Hache Merpert, director de TEDxRíodelaPlata y de los Clubes TED-Ed, además de cofundador de Impacto Educativo.
Durante la jornada, los adolescentes participaron de distintas dinámicas orientadas a reconocer sus propias experiencias, organizar sus ideas y aprender a comunicarlas con claridad, tanto de manera oral como escrita.
La comunicación es una herramienta fundamental en la formación de los jóvenes, no solo para desenvolverse en el ámbito escolar, sino también para construir vínculos, expresar opiniones y participar en espacios colectivos.
En ese sentido, el encuentro propuso trabajar sobre habilidades que permiten transmitir pensamientos, compartir experiencias y escuchar perspectivas diferentes sin perder de vista el respeto por los demás.
Uno de los ejes centrales de la jornada fue el taller «Tu historia personal», una actividad en la que los estudiantes tuvieron la oportunidad de explorar sus propias vivencias y transformarlas en relatos para compartir con sus compañeros.
A partir de diferentes consignas de escritura y narración, identificaron momentos y aspectos significativos de sus historias, con el objetivo de construir mensajes personales y encontrar la mejor manera de expresarlos.
El ejercicio no se limitó a hablar frente a otros. También incluyó instancias de intercambio en las que los participantes pudieron escuchar las producciones de sus pares, ofrecer devoluciones y conocer distintas formas de interpretar experiencias. Estas actividades permiten trabajar la confianza al momento de expresarse, una capacidad especialmente importante durante la adolescencia, cuando la construcción de la identidad y la pertenencia a los grupos adquieren un papel central.
La propuesta también puso el foco en la escucha activa, una habilidad que muchas veces queda relegada frente a la necesidad de dar una opinión o defender una postura.
Aprender a escuchar implica prestar atención, comprender lo que otra persona quiere transmitir y considerar otros puntos de vista antes de responder.
En el ámbito educativo, estas herramientas pueden contribuir a mejorar la convivencia y favorecer los intercambios entre estudiantes.
Otro de los momentos de la jornada estuvo dedicado a las rondas de síntesis, en las que los alumnos trabajaron sobre la diferencia entre resumir y sintetizar.
Aunque ambos procedimientos permiten organizar información, requieren habilidades diferentes y resultan útiles para comunicar ideas de manera precisa.
Mientras que resumir supone recuperar los aspectos principales de un contenido, sintetizar implica seleccionar, relacionar y reorganizar la información para construir una idea central.
Comprender esta diferencia ayuda a los estudiantes a ordenar sus argumentos, identificar lo verdaderamente importante y presentar sus conclusiones sin extenderse innecesariamente.
Estas herramientas pueden aplicarse en numerosas situaciones de la vida escolar: desde una exposición oral o un trabajo grupal hasta un debate en clase o la presentación de una propuesta ante otros compañeros.
Poder explicar una idea con claridad no solo facilita la comprensión, sino que también permite participar con mayor seguridad y fundamento en las conversaciones colectivas.
El trabajo colaborativo fue otro componente relevante del encuentro. Las actividades propiciaron el intercambio de opiniones, la construcción conjunta de conocimientos y la posibilidad de recibir comentarios para mejorar las propias producciones.
De esta manera, la experiencia combinó el desarrollo de capacidades individuales con el aprendizaje compartido, dos dimensiones necesarias para fortalecer la participación estudiantil.
La iniciativa se inscribe en el proyecto de Bienestar Escolar que los estudiantes desarrollan a lo largo del año. Este espacio busca promover su participación como agentes de cambio, capaces de impulsar acciones positivas, construir relaciones saludables y contribuir al bienestar de toda la comunidad educativa.
Desde esta perspectiva, formar a los jóvenes en comunicación y oratoria supone ampliar sus posibilidades de involucrarse en los asuntos que los afectan, expresar inquietudes y proponer alternativas frente a distintas situaciones de la vida cotidiana.
Contar con recursos para argumentar, escuchar y dialogar también puede favorecer la resolución de conflictos y la construcción de acuerdos dentro de las escuelas.
El protagonismo estudiantil requiere oportunidades concretas para que los adolescentes puedan hacer oír su voz y asumir responsabilidades en los espacios que integran.
En ese proceso, las habilidades comunicativas cumplen un papel central, ya que permiten transformar una inquietud individual en una propuesta compartida y generar intercambios que contemplen diferentes necesidades y perspectivas.
El primer encuentro de «Jóvenes que Lideran» se suma así a las propuestas de formación que buscan vincular el aprendizaje con la participación y la convivencia.
A través de ejercicios prácticos, narraciones personales y dinámicas grupales, los estudiantes comenzaron a trabajar herramientas que pueden acompañarlos tanto en su trayectoria educativa como en otros ámbitos de su vida.
El desafío es que estos aprendizajes encuentren continuidad durante el año y se traduzcan en experiencias concretas dentro de las escuelas.
Fortalecer la expresión, la escucha y el trabajo en equipo representa un paso importante para que los jóvenes participen con mayor confianza, construyan vínculos saludables y se involucren activamente en la comunidad de la que forman parte.
La entrada La Ciudad impulsa la participación estudiantil con talleres de oratoria se publicó primero en Noticias Vecinales.




