
El Gobierno porteño impulsa un centro de salud moderno en el Parque Ferroviario para acercar la atención médica a los vecinos y aliviar la demanda hospitalaria.
En un rincón que supo estar olvidado, hoy empieza a tomar forma una respuesta concreta a una de las mayores demandas urbanas: el acceso a la salud. Yo veo en la construcción del nuevo CeSAC 51 en Colegiales una señal clara de hacia dónde apunta la Ciudad: descentralizar, acercar y mejorar la atención en el territorio.
Desde el Ministerio de Salud porteño destacan que el objetivo central es “garantizar un acceso más cercano y eficiente, reduciendo la presión sobre hospitales de mayor complejidad y fortaleciendo la atención primaria”.
El nuevo centro se levanta en el barrio de Colegiales, en la intersección de Moldes y Zábala, dentro del Parque Ferroviario. El proyecto no parte de cero: se trata de la recuperación de un antiguo galpón, una decisión que, desde mi perspectiva, combina eficiencia en tiempos de obra con una mirada sustentable sobre el uso del espacio urbano.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del Ministerio de Salud de la Ciudad, que apunta a fortalecer la red de atención primaria y descongestionar hospitales.
El CeSAC 51 contará con un diseño funcional que prioriza la circulación ágil de pacientes y profesionales. Entre sus principales características se destacan:
Área de atención: 5 consultorios generales (uno más de lo previsto inicialmente) y 3 boxes para consultas rápidas o prácticas menores
Servicios esenciales: farmacia propia para entrega directa de medicamentos y sector de enfermería equipado
Admisión y confort: hall de ingreso amplio, sala de espera y sanitarios accesibles
Espacio comunitario: SUM destinado a talleres, prevención y actividades barriales
Desde lo arquitectónico, la puesta en valor del edificio existente permite no solo acelerar los plazos, sino también integrar el centro de salud al entorno público, generando un punto de encuentro para los vecinos.
Yo considero que este tipo de obras tienen un impacto doble: por un lado, mejoran el acceso a servicios básicos; por otro, revitalizan zonas que estaban subutilizadas.
Lo más relevante es la apuesta por descentralizar la atención, evitando que todo recaiga en hospitales saturados. Este modelo pone el foco en la prevención, en la atención temprana y en la construcción de comunidad. No se trata solo de sumar consultorios, sino de cambiar la lógica del sistema, acercándolo a la vida diaria de las personas y generando espacios donde la salud también se construye colectivamente.




