Organizaciones defensoras de la libertad de expresión saludaron la disolución del Centro Estratégico para la Seguridad y Protección de la Patria (CESPPA), organismo que durante más de una década centralizó la vigilancia y el control de información sensible en el país, en una inesperada decisión de la presidenta interina Delcy Rodríguez.
En la capital venezolana, a través de la red social X, el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) Seccional Caracas, reaccionó de manera contundente a la medida ejecutada por la presidencia interina: «Saludamos la eliminación del CESPPA, organismo creado para vigilar y controlar la información que el régimen consideraba ‘enemiga’.
Un paso adelante para la libertad de expresión», señaló el gremio.
Esta organización gremial, junto a la ONG Espacio Público, había denunciado históricamente que el CESPPA servía como una estructura de «censura previa» que criminalizaba el flujo de datos sobre seguridad y orden interno.
La supresión del CESPPA es solo una pieza del Decreto N.° 5.248, dictado de manera sorpresiva y sin ningún comentario de la presidenta interina ni de su ministro de Información, Miguel Pérez Pirela.
El decreto además ordena la liquidación de otras seis instituciones que formaban parte del engranaje político del chavismo.
Entre las entidades eliminadas o sujetas a cambio de dependencia se encuentran, entre otras: Fundación Misión Jóvenes de la Patria Robert Serra, Fundación Misión Socialista Nueva Frontera de Paz y Fundación Propatria 2000.
Estas organizaciones, que operaban como «misiones» o programas sociales con presupuestos independientes, han sido señaladas por entidades como Transparencia Venezuela debido a la opacidad en el manejo presupuestario, mientras que entre activistas del chavismo se defiende la decisión por «la duplicidad de funciones», con otros planes oficiales.
a medida busca desmantelar la administración paralela creada en las últimas dos décadas para devolver las competencias asistenciales a los ministerios correspondientes, esto según la perspectiva de observadores en Caracas. © ANSA




