
Esto no es hablar de motivación. Es neurobiología. El trauma no es solo una historia almacenada en la memoria. Es un patrón de supervivencia codificado en los circuitos neuronales.
Cuando la amígdala permanece hiperactiva, el cerebro sigue etiquetando el pasado como una amenaza presente.
El cuerpo reacciona antes de que la lógica tenga la oportunidad de intervenir. El ejercicio constante modifica esos circuitos.
El movimiento regular aumenta el BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro), una proteína que favorece la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para reconectarse.
También reduce la reactividad basal de la amígdala, a la vez que fortalece la regulación prefrontal.
Con el tiempo, el recuerdo no desaparece. Pero su intensidad emocional disminuye.
El cerebro deja de responder al ayer como si fuera hoy. Por eso, el movimiento no es solo entrenamiento físico.
Es recalibración del sistema nervioso. No estás roto.
Tu sistema nervioso se adaptó para sobrevivir. Y puede volver a adaptarse.
El entrenamiento físico aumenta el tamaño del hipocampo y mejora la memoria. El papel del BDNF en los mecanismos neurobiológicos del ejercicio. Neuroscience & Biobehavioral Reviews,
Efectos beneficiosos del ejercicio físico sobre la neuroplasticidad y la cognición. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 37(9).
Aviso legal: Este contenido tiene fines exclusivamente educativos y no sustituye el tratamiento médico o psicológico profesional. El ejercicio puede contribuir a la salud mental, pero no es un tratamiento independiente para el trauma o el TEPT. Si padece síntomas relacionados con el trauma, busque apoyo de un profesional de la salud cualificado.
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