
En plena jornada por el Día del Subte y el Día Internacional de la Lucha contra el Sida, la Línea H se transformó en un escenario móvil donde la música, la salud pública y la participación ciudadana convivieron para enviar un mensaje tan urgente como necesario: prevenir, testearse y derribar prejuicios.
“Rock vagón”, la propuesta impulsada por Subterráneos de Buenos Aires, organizaciones sociales y la Universidad de Buenos Aires, convirtió un viaje cotidiano en una experiencia comunitaria que combinó arte y sensibilización.
Estamos muy contentos de celebrar un nuevo aniversario del Subte junto a la UBA y la Asociación Alfonso Farías, sostuvo Javier Ibañez, presidente de SBASEAU, en un mensaje que sintetizó el espíritu del evento: usar un espacio de altísima circulación —más de 800 mil pasajeros diarios— para acercar herramientas concretas de prevención.
“Hicimos los testeos en vivo para mostrar que es rápido y que es una manera de cuidarnos a nosotros mismos y a los demás”, agregó.
La jornada “Rock vagón” se desarrolló a lo largo de la Línea H y tuvo como eje una experiencia poco frecuente en el transporte público: un recital acústico dentro de una formación en movimiento.
Las bandas Andando Descalzo, Abril Vizconti y Los Pérez García fueron las encargadas de llevar la música a los vagones, generando un clima festivo que acompañó la campaña de testeos rápidos de VIH mediante pruebas sublinguales, un método accesible, indoloro y con resultados en minutos.
La actividad formó parte de las acciones anuales que se despliegan cada 1º de diciembre, fecha establecida por la ONU en 1988 para concientizar sobre la lucha contra el VIH/Sida, una problemática que sigue vigente: según datos de organismos sanitarios, en Argentina se estima que unas 140 mil personas viven con VIH, y alrededor del 13% desconoce su diagnóstico.
De allí la importancia de promover jornadas accesibles que acerquen información y faciliten la detección temprana.
El evento reunió a representantes de diversos sectores. Además de Ibañez, participaron el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti; Palito Calderaro, referente de la Asociación Civil Alfonso Farías —una entidad con más de 30 años de trabajo en campañas de prevención—; el legislador Francisco Loupias, impulsor del proyecto “Rock Vagón”, declarado de interés cultural; y la actriz Virginia Lago, madrina del encuentro.
También se sumaron autoridades comunales como Silvia Millara, de la Comuna 4, e Ignacio Bavcar, de la Comuna 2, quienes destacaron el valor de la articulación entre el sector público, la universidad y organizaciones de la sociedad civil.
La estación Facultad de Derecho se transformó, además, en un punto neurálgico de servicios gratuitos. Allí, sobre la avenida Figueroa Alcorta, el DJ Alejandro Pont Lezica aportó música y acompañamiento a una serie de puestos sanitarios del programa “UBA en Acción”.
En los trailers odontológicos, médicos y de zoonosis, más de 300 vecinos y usuarios pudieron realizarse controles, recibir información y participar de los testeos de VIH. También se repartieron preservativos y material informativo, reforzando la importancia de la prevención.
La Asociación Civil Alfonso Farías, una de las instituciones clave en la organización, remarcó la necesidad de seguir promoviendo campañas que combinen cercanía, creatividad y rigor sanitario.
Sus voceros recordaron que la lucha contra el VIH no se limita al 1 de diciembre: “La prevención es cotidiana. Trabajamos para que la sociedad entienda que testearse es un acto de responsabilidad y también de amor propio”.
La propuesta cultural dentro del Subte, por su parte, buscó romper con la idea de que la prevención debe darse únicamente en ámbitos médicos o institucionales. Incorporar música, artistas y un entorno informal contribuyó a descontracturar la interacción con el público y atraer la atención de pasajeros que, de otro modo, quizás no se acercarían a un puesto sanitario.
Ese enfoque forma parte de una tendencia creciente en salud pública: llevar las campañas a los espacios donde transcurre la vida cotidiana, para multiplicar el alcance y disminuir barreras.
La jornada dejó en claro que la combinación de cultura, salud y participación comunitaria sigue siendo una herramienta valiosa para construir conciencia colectiva.
En un día simbólico para el transporte porteño y para la lucha global contra el VIH, “Rock vagón” demostró que las acciones innovadoras pueden generar impacto real y acercar la prevención a quienes más lo necesitan.



