
Con una inversión de más de $4.761 millones, el nuevo CEMAR atenderá a 870 mil vecinos y sumará 57 especialistas para reducir los tiempos de espera en los hospitales.
Palermo estrenó esta semana un edificio que promete cambiar la forma en que miles de porteños se atienden todos los días . La Ciudad puso en marcha su cuarto Centro de Diagnóstico Porteño (CEMAR), un espacio pensado para descomprimir los hospitales de la zona y ofrecer estudios y consultas especializadas sin las demoras habituales del sistema público.
“Acá está cada peso que recuperamos del cobro a extranjeros y a las obras sociales”, lanzó el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, durante la inauguración. Y fue por más: “Dejamos de financiar los tours sanitarios y esa plata volvió a donde nunca se tendría que haber ido: a un centro de salud de primer nivel exclusivo para porteños”
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Ubicado en Cerviño 3417, frente al Hospital Fernández, el edificio tiene planta baja y tres pisos, y funciona exclusivamente para vecinos porteños. Se puede acceder por derivación médica o sacando turno de forma directa. Entre los servicios disponibles se destacan:
Análisis de laboratorio completos
Radiografías y ecografías
Consultas con especialistas en cardiología, dermatología, neurología, oftalmología, tocoginecología y más
Farmacia propia dentro del edificio
Atención en salud mental: psiquiatría y psicología
Kinesiología, terapia ocupacional y nutrición
Un equipo de 57 profesionales se sumó para dar cobertura ambulatoria, y el centro trabajará en conjunto con los hospitales Fernández y Ramos Mejía, además de siete Centros de Atención Comunitaria (CeSAC) y dos Centros Médicos Barriales de la zona.
“La atención para la que antes había que ir sí o sí a un hospital, ahora se puede resolver con la mejor tecnología y equipamientos de última generación que están a la altura de cualquier centro privado”, sostuvo Macri, acompañado por el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós.
Un sistema pensado en tres niveles
Lo que muchos vecinos no saben es que este nuevo CEMAR se inserta dentro de una lógica más amplia de organización sanitaria. El sistema de salud porteño está armado en tres niveles que se complementan entre sí: primero están los 50 Centros de Salud y Acción Comunitaria, encargados de los controles de rutina, la vacunación, el seguimiento de embarazos y el tratamiento de enfermedades crónicas; después aparecen los centros de diagnóstico como este, que resuelven estudios y consultas especializadas sin necesidad de internación; y en el nivel más alto se ubican los hospitales, reservados para los casos de mayor complejidad. Esta estructura busca, justamente, que no todo termine derivando en la guardia de un hospital, algo que históricamente saturó el sistema y alargó los tiempos de espera para los vecinos de Palermo y alrededores.
El financiamiento de esta obra, según explicaron desde el Gobierno porteño, sale en parte del recupero de la atención a personas con obra social, prepaga o de extranjeros que se atendían gratis en el sistema público, un mecanismo que desde la gestión aseguran haber reforzado en el último tiempo.
Con este nuevo centro, Palermo se suma a Villa Urquiza —donde ya funciona el CEMAR de Galván 3463— en contar con estos espacios pensados para achicar la brecha entre lo público y lo privado. La apuesta es clara: que ir al médico deje de ser sinónimo de esperar horas en un pasillo
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