
Así lo indica Comunidad Bilógica porque, según expresa, la sangre de personas excepcionalmente longevas ofrece claves biológicas sobre cómo el organismo puede envejecer con mayor salud.
Un estudio reciente analizó metabolitos plasmáticos en centenarios y nonagenarios, comparándolos con adultos mayores y personas de mediana edad.
Los perfiles metabólicos de los más longevos fueron claramente distintos, mostrando una firma bioquímica específica asociada a longevidad.
Uno de los hallazgos principales fue una reducción generalizada de lípidos circulantes relacionados con inflamación y envejecimiento celular.
En particular, disminuyeron lisofosfolípidos implicados en señalización inflamatoria, daño vascular y desregulación metabólica crónica asociada a edad.
Estos cambios se correlacionaron negativamente con la edad, sugiriendo un entorno interno menos inflamatorio en longevos extremos.
Además, ciertos metabolitos combinados permitieron predecir el fenotipo de longevidad con alta precisión estadística.
Los autores proponen que estas rutas metabólicas podrían actuar como biomarcadores de envejecimiento saludable humano.
Aunque no prueba causalidad, el estudio aporta pistas clave para comprender y promover una vida más larga y saludable.



