Inicio Devotohoy La triple viral modifica su esquema para fortalecer la inmunidad infantil

La triple viral modifica su esquema para fortalecer la inmunidad infantil

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El Ministerio de Salud de la Nación dispuso una modificación clave en el Calendario Nacional de Vacunación: la segunda dosis de la vacuna triple viral se aplicará a edades más tempranas.

La medida busca cerrar brechas de inmunidad, anticiparse a posibles brotes y reforzar la protección de los niños frente a enfermedades que, aunque prevenibles, vuelven a representar una amenaza concreta a nivel mundial.

Adelantar la segunda dosis es una estrategia sanitaria basada en evidencia: apunta a reducir la cantidad de personas susceptibles y a fortalecer la protección en un contexto global donde el sarampión, la rubéola y las paperas han vuelto a circular con fuerza, explicaron desde el Ministerio de Salud de la Nación, al comunicar oficialmente el cambio.

La decisión no es aislada ni improvisada. Responde a una preocupación creciente en el ámbito de la salud pública internacional: el resurgimiento del sarampión y otras enfermedades inmunoprevenibles, asociado a la caída sostenida de las coberturas de vacunación en numerosos países.

En los últimos años, los niveles de inmunización descendieron por debajo del 95 %, el umbral considerado crítico para evitar la transmisión sostenida del virus y la aparición de brotes.

El sarampión, en particular, es una enfermedad altamente contagiosa que puede provocar complicaciones graves, hospitalizaciones e incluso la muerte, especialmente en niños pequeños y personas con sistemas inmunológicos debilitados.

Aunque Argentina mantiene el estatus de país libre de sarampión endémico, el riesgo de reintroducción existe y se incrementa cuando disminuye la inmunidad colectiva. En ese escenario, cada baja en la cobertura abre una ventana peligrosa para la circulación del virus.

El cambio anunciado apunta directamente a ese punto sensible. A partir de ahora, los niños nacidos desde el 1° de julio de 2024 recibirán la segunda dosis de la vacuna triple viral entre los 15 y los 18 meses de edad. Este grupo etario ya no recibirá una dosis a los 5 años, como ocurría hasta ahora.

La estrategia se centra en reforzar la protección durante los primeros años de vida, cuando el riesgo de complicaciones es mayor y la exposición puede ser más crítica.

En paralelo, se aclaró que los niños nacidos hasta el 30 de junio de 2024 continuarán con el esquema vigente, es decir, recibirán la segunda dosis a los 5 años según el año de nacimiento.

De esta manera, el sistema de salud mantiene dos esquemas diferenciados, claros y definidos, evitando confusiones y garantizando la continuidad de la protección según cada cohorte.

Desde el punto de vista epidemiológico, adelantar la segunda dosis tiene un objetivo concreto: reducir el número de personas susceptibles en edades tempranas y consolidar una inmunidad más robusta antes del ingreso al ámbito escolar y comunitario.

La evidencia internacional muestra que los retrasos en la vacunación o los esquemas incompletos son uno de los principales factores detrás de los brotes registrados en distintos países de la región y del mundo.

La vacuna triple viral protege contra el sarampión, la rubéola y las paperas, tres enfermedades que pueden generar complicaciones severas.

En el caso de la rubéola, por ejemplo, la infección durante el embarazo puede derivar en el síndrome de rubéola congénita, con consecuencias graves para el recién nacido.

Las paperas, por su parte, pueden ocasionar meningitis, encefalitis o problemas de fertilidad en etapas posteriores de la vida. La vacunación oportuna es, en todos los casos, la herramienta más eficaz para prevenir estos escenarios.

Otro aspecto central del anuncio es el recordatorio sobre el carácter gratuito y obligatorio de las vacunas incluidas en el Calendario Nacional. Las dosis se aplican sin costo en hospitales públicos y centros de salud, incluidos los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC), que cumplen un rol clave en el acceso territorial a la atención primaria.

La política sanitaria argentina sostiene, desde hace décadas, un calendario amplio y gratuito como pilar de la prevención.

El desafío, sin embargo, no es solo normativo sino también cultural y comunicacional. Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de que madres, padres y cuidadores consulten el calendario actualizado, respeten las edades indicadas y completen los esquemas.

La información clara y la confianza en las vacunas resultan fundamentales para sostener coberturas altas y evitar retrocesos sanitarios que ya demostraron tener consecuencias graves en otros países.

En un contexto de circulación internacional de personas, movilidad constante y brotes en distintas regiones del mundo, las decisiones preventivas adquieren un valor estratégico.

Cada dosis aplicada en tiempo y forma no solo protege a un niño, sino que fortalece la salud colectiva y reduce la probabilidad de reaparición de enfermedades que el sistema sanitario argentino logró controlar con esfuerzo sostenido.

El adelanto de la segunda dosis de la triple viral marca un ajuste relevante en la política de prevención y vuelve a poner el foco en la vacunación como una responsabilidad compartida.

En tiempos donde las coberturas globales muestran señales de alerta, reforzar la protección desde la primera infancia aparece como una decisión clave para cuidar la salud pública y evitar que enfermedades prevenibles vuelvan a ocupar un lugar que ya habían dejado atrás.