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Más de 5.000 jubilados ya accedieron al subte gratis en la Ciudad de Buenos Aires

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La Ciudad de Buenos Aires avanza con una política de movilidad inclusiva que, en apenas ocho meses, permitió que más de cinco mil adultos mayores accedieran al pase libre en el subte.

El dato no es menor: detrás de esas 5.267 gestiones concretadas entre septiembre de 2025 y abril de 2026 hay una combinación de necesidad económica, envejecimiento poblacional y una red de beneficios que empieza a consolidarse como herramienta clave para la vida cotidiana de jubilados y pensionados.

“Es una medida que busca garantizar el acceso al transporte público y mejorar la calidad de vida de los adultos mayores”, señalaron desde el Gobierno porteño al presentar el balance del programa Prioridad Porteña.

La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano, no solo contempla el uso gratuito del subte, sino también del premetro, ampliando el alcance de un beneficio que, en la práctica, reduce uno de los gastos más sensibles para quienes viven con ingresos fijos.

En concreto, el pase libre está dirigido a jubilados y pensionados con domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que cumplan con determinados requisitos económicos.

El principal filtro es el nivel de ingresos: no deben superar dos y medio haberes mínimos jubilatorios, según lo establecido por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Esta condición busca focalizar el beneficio en los sectores más vulnerables dentro del universo de adultos mayores.

El trámite, por su parte, combina instancias presenciales y digitales. Quienes optan por hacerlo en persona pueden acercarse a los Puntos de Atención Ciudadana ubicados en las sedes comunales, en el horario de 9 a 15.

Allí deben presentar el DNI, el último recibo de haberes y documentación adicional como la constancia de inscripción en Arca y el certificado de negativa emitido por ANSES.

Sin embargo, la digitalización también gana terreno: el sistema de Trámites a Distancia (TAD) permite iniciar y completar la gestión sin salir del hogar, una alternativa especialmente valorada por personas con movilidad reducida.

Desde una mirada más amplia, el crecimiento en la cantidad de beneficiarios refleja no solo la difusión del programa, sino también una realidad demográfica.

La población adulta mayor en la Ciudad viene en aumento sostenido, y con ella crecen las demandas de políticas públicas específicas.

El transporte es uno de los ejes centrales: para muchos jubilados, la posibilidad de trasladarse sin costo no solo implica un alivio económico, sino también mayor autonomía para realizar trámites, asistir a controles médicos o sostener vínculos sociales.

En términos operativos, el pase tiene una validez de cinco años desde su otorgamiento. Cumplido ese plazo, puede renovarse indefinidamente, siempre que el beneficiario continúe cumpliendo con los requisitos establecidos por la Ley 6817.

Este punto resulta clave, ya que evita la necesidad de realizar trámites frecuentes y aporta previsibilidad a quienes dependen del beneficio.

También hay un componente simbólico en juego. En un contexto económico complejo, donde los ingresos de los jubilados suelen quedar rezagados frente a la inflación, este tipo de medidas adquiere un valor adicional.

No resuelve de fondo la problemática de los haberes, pero sí actúa como un alivio concreto en el día a día.

Al mismo tiempo, el desafío hacia adelante será sostener y ampliar el alcance del programa. La cifra de 5.267 beneficiarios, si bien significativa, representa solo una porción del universo potencial.

La accesibilidad al trámite, la difusión en barrios y la simplificación de requisitos aparecen como variables determinantes para que más personas puedan acceder al pase.

En definitiva, la política de gratuidad en el transporte para adultos mayores empieza a mostrar resultados tangibles en la Ciudad.

No se trata únicamente de números, sino de la posibilidad de garantizar derechos básicos en una etapa de la vida donde la autonomía y la inclusión suelen estar en riesgo.