
La red de subterráneos porteña vuelve a mostrar movimiento en su calendario de obras: este lunes 12 de diciembre reabrirá la estación Loria de la Línea A, completamente renovada, mientras que Piedras cerrará sus puertas por un período estimado de tres meses.
Ambas decisiones forman parte del ambicioso Plan de Renovación Integral de Estaciones que impulsa Subterráneos de Buenos Aires S.E. (SBASE), con el objetivo de modernizar la infraestructura, mejorar la accesibilidad y elevar la experiencia cotidiana de miles de usuarios.
Estas intervenciones apuntan a que el subte sea un espacio más cómodo, seguro y accesible para todos, señalan desde SBASE, al destacar que las obras no sólo buscan una mejora estética, sino también resolver problemas estructurales históricos que afectan el funcionamiento de las estaciones.
La reapertura de Loria marca un nuevo avance dentro de un plan que ya muestra resultados visibles en buena parte de la red.
Con esta estación nuevamente operativa, ya son catorce las paradas que fueron puestas en valor desde el inicio del programa, una cifra que refleja la magnitud de la intervención encarada por la empresa estatal porteña.
Al mismo tiempo, el cierre temporal de Piedras se suma al de otras estaciones que permanecen fuera de servicio por obras: Congreso, también de la Línea A; Uruguay y Malabia, de la Línea B; y Plaza Italia y Agüero, de la Línea D.
Las tareas realizadas tanto en Loria como las que se llevarán adelante en Piedras responden a un esquema común de renovación integral.
El plan contempla trabajos de impermeabilización para evitar filtraciones, pintura general, renovación completa de pisos, instalación de nuevas luminarias LED y actualización de la señalética.
A esto se suma la colocación de señalización braille en pasamanos y pórticos, una mejora clave en términos de accesibilidad, junto con la incorporación de nuevo mobiliario en los andenes, como bancos, cestos y apoyos isquiáticos.
Uno de los ejes centrales de las obras es la impermeabilización, un problema recurrente en estaciones con décadas de antigüedad.
Según detallaron desde SBASE, en estos casos se ejecutaron trabajos de inyección, tratamiento de juntas y aplicación de productos de última generación, con el objetivo de lograr soluciones duraderas y reducir la necesidad de intervenciones futuras.
Estas tareas, aunque muchas veces invisibles para el pasajero, resultan determinantes para la conservación de la infraestructura.
El caso de Piedras presenta, además, una complejidad adicional. La estación cuenta con declaratoria patrimonial, lo que implica un cuidado especial en cada intervención.
Allí está prevista la reposición de más de 85 mil cerámicas, respetando el diseño original y los materiales históricos. Este tipo de trabajos exige mayor tiempo y precisión, razón por la cual el cierre se extenderá durante aproximadamente tres meses.
El proyecto de renovación no se limita a los andenes. Incluye también la intervención de accesos, galerías de escaleras —tanto pedestres como mecánicas— y sectores de circulación interna.
El objetivo es garantizar un tránsito más fluido dentro de cada estación, con espacios mejor iluminados, más ordenados y pensados para absorber el alto caudal de pasajeros que utilizan el subte a diario.
Hasta el momento, el plan ya permitió poner en valor estaciones emblemáticas de distintas líneas. En la Línea A, además de Loria, se intervinieron Castro Barros, Lima, Acoyte y Río de Janeiro.
En la Línea B, los trabajos alcanzaron a Pueyrredón, Pasteur-AMIA y Carlos Gardel. La Línea C sumó la renovación de San Martín, mientras que en la Línea D se completaron obras en Bulnes, Facultad de Medicina, Scalabrini Ortiz y Palermo.
En la Línea E, la estación Jujuy también fue incluida en este proceso. A este listado se agregan paradores del Premetro, que forman parte de la red de transporte urbano.
Las obras no se detienen. Según el cronograma oficial, los próximos trabajos continuarán en estaciones clave como Tribunales, de la Línea D; Medrano y Ángel Gallardo, de la Línea B; Lavalle e Independencia, de la Línea C; y General Urquiza y Entre Ríos, de la Línea E.
La planificación prevé avanzar de manera escalonada para minimizar el impacto en el servicio, aunque reconoce que los cierres temporales son inevitables cuando se trata de intervenciones profundas.
Desde SBASE destacan que este proceso de renovación integral responde a una demanda histórica de los usuarios, que reclamaban mejoras no sólo en la frecuencia del servicio, sino también en las condiciones de las estaciones.
La apuesta, aseguran, es lograr un subte más moderno, inclusivo y acorde a las necesidades de una ciudad que se mueve, en gran medida, bajo tierra.
Con la reapertura de Loria y el inicio de obras en Piedras, el Plan de Renovación Integral vuelve a poner en agenda el estado del subte porteño.
Entre estaciones que vuelven a brillar y otras que se preparan para hacerlo, la red avanza en un proceso de transformación que busca dejar atrás años de deterioro y sentar las bases de un servicio más eficiente y amigable para los pasajeros.



